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Antrax
o Carbunclo
Leptospirosis en Humanos
Síndrome
Urémico
Rabia


Lo
que debemos saber acerca del Ántrax ó Carbunclo
Ante los sucesos que son de público conocimiento,
el Instituto de Zoonosis "Luis Pasteur" brinda la presente
información con el objetivo de, por un lado, colaborar en
las acciones de prevención que llevan adelante las autoridades
nacionales, provinciales y municipales y, por otro, precisar algunos
aspectos acerca de esta enfermedad que, en el cúmulo de informaciones
que han manejado los medios de comunicación masiva, no han
quedado debidamente aclarados.
La Enfermedad
"Ántrax ó anthrax" (en inglés) son
sólo un par de las denominaciones con las que se conoce a
esta zoonosis, es decir, una enfermedad común y transmisible
entre humanos y animales. Algunas otras son carbunco, carbunclo,
grano malo, pústula maligna (todos estos nombres son los
más utilizados en nuestro país), carbón (del
francés charbon) y varias más.
Es una enfermedad infecciosa causada por la bacteria Bacillus anthracis,
entre cuyas características más importantes se destaca
la particularidad de adoptar formas de resistencia a las condiciones
climáticas ambientales -denominadas esporas-, las que pueden
permanecer viables durante mucho tiempo -hasta decenas de años-
en suelos y pastos. Estas esporas son las que producen la enfermedad
al incorporarse a un organismo vivo, por distintas vías,
como se describirá posteriormente.
No es una enfermedad "nueva". Pese a que ha sido reinstalada
en la consideración pública por su probable utilización
como arma bacteriológica, es conocida por veterinarios, bacteriólogos,
médicos y trabajadores rurales desde hace siglos. Aún
más, se cree que entre las plagas que, según La Biblia,
asolaron a Egipto 1500 años antes de Cristo figuraba esta
enfermedad-. El primer aislamiento del Bacillus anthracis fue realizado
por Robert Koch en 1876 y años más tarde -en 1881-
Louis Pasteur aplicó por primera vez la vacuna contra esta
enfermedad en ovejas.
La enfermedad puede afectar a todos los mamíferos -incluidos
los humanos-, pero son los animales herbívoros y entre éstos
los rumiantes -bovinos, ovinos y caprinos- los que resultan particularmente
sensibles y expuestos; por ello son los que presentan mayor probabilidad
de enfermarse. Los omnívoros -especialmente los cerdos- y
en mucho menor grado los carnívoros pueden también
resultar afectados.
El Carbunco y los Humanos
Las personas pueden infectarse accidentalmente al tomar contacto
con animales contaminados o con productos derivados de éstos
-carne, lana, cuero-, únicamente. No hay transmisión
o contagio entre humanos.
Las formas de entrada del Bacillus anthracis al organismo -por piel,
por ingestión o por inhalación - determinan las tres
formas de presentación del carbunco en los humanos - cutáneo,
digestivo o respiratorio-.
La forma cutánea es la más frecuente -hasta el presente,
la totalidad de los casos diagnosticados en nuestro país
responden a esta forma- y conocida, especialmente por las personas
vinculadas al agro -peones rurales, tamberos, esquiladores, veterinarios,
trabajadores de frigoríficos y curtiembres-.
Se produce al ponerse en contacto las esporas del Bacillus anthracis
con alguna lesión o abrasiones de la piel. Luego de 24 a
48 horas aparece una inflamación localizada, que progresa
a una especie de "ampolla", la que finalmente se ulcera,
presentando una zona de color negro muy característica (lo
que le da el nombre a la enfermedad -carbunco, carbunclo, grano
malo, carbón-).
La gravedad de este cuadro es mínima si es rápidamente
atendido y medicado con los antibióticos específicos
para esta bacteria.
La forma digestiva es la puerta de entrada más común
entre los animales herbívoros -al consumir pastos o tomar
agua contaminados con esporas provenientes de animales enfermos
o muertos-. Pero suele ser bastante menos frecuente en los humanos,
ya que la manera de contagiarse es únicamente a través
del consumo de carnes insuficientemente cocidas provenientes de
animales enfermos o muertos por esta enfermedad. Esto resulta poco
probable debido al aspecto que suelen presentar los animales muertos
de carbunco, lo que evita, por lo general, que sean consumidos.
En casos de ocurrir, pueden presentarse lesiones a nivel del tracto
digestivo superior -boca o esófago- o cuadros gastrointestinales
severos -con diarrea, vómitos y hemorragias digestivas-.
Suele tener un pronóstico de mayor gravedad que la forma
cutánea y requiere del diagnóstico temprano y de la
instauración rápida del tratamiento antibiótico.
La forma respiratoria es la que actualmente, por lamentables razones,
ha adquirido mayor notoriedad. El contagio se produce al inhalar
aerosoles -invisibles e inodoros- conteniendo las esporas del Bacillus
anthracis, las que al entrar al organismo pasan a un estado germinativo
dentro de las células y dan comienzo así al proceso
infeccioso.
Los primeros síntomas aparecen entre los 2 y 5 días
posteriores al contagio y suelen ser leves lo que hace que se confundan
con los de una infección común de las vías
respiratorias superiores. Posteriormente, evoluciona hacia cuadros
de mayor riesgo y presenta la mayor probabilidad de casos fatales.
Debido a su gravedad, el diagnóstico precoz y la administración
rápida de antibióticos resulta fundamental para salvaguardar
la vida de los afectados.
Prevención
Más allá de las medidas recomendadas por las autoridades
sanitarias del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires y del estado
nacional referidas al manejo de posibles fuentes de contaminación
-encomiendas, cartas, paquetes- y a la consulta médica inmediata
ante la sospecha de los primeros síntomas de enfermedad,
vale la pena mencionar que existen en la práctica diaria
medios de prevención de la enfermedad basados, por un lado,
en prácticas o hábitos en la forma de establecer contacto
con animales, especialmente los presumiblemente enfermos y, por
otro, en la existencia de vacunas.
Aquellas personas que por sus actividades laborales o recreativas
pueden estar en contacto con bovinos, ovinos o caprinos, deben tomar
precauciones especiales si van a manipular heridas, cadáveres,
cueros, lanas y pelos de estos animales.
Con respecto a las vacunas existentes, vale la pena aclarar que
para los animales herbívoros existe una vacuna de alta eficiencia,
la que aplicada sistemáticamente -una vez por año-
otorga una buena protección.
Bajo ningún concepto, estas vacunas deben ser utilizadas
en seres humanos.
La vacunación para humanos sólo está indicada
para casos muy particulares -personas en alto riesgo de contagio-
y no está recomendada para uso masivo en ningún país.
Tratamiento
Toda persona con sospecha de síntomas compatibles con esta
enfermedad debe acudir de inmediato a una consulta médica,
donde recibirá las instrucciones para iniciar el tratamiento
antibiótico conveniente. En ninguna circunstancia se debe
instaurar algún tipo de tratamiento sin la correspondiente
supervisión médica. La automedicación puede
crear trastornos colaterales y generar formas resistentes de la
bacteria, lo cual complicaría posteriores acciones sanitarias.
El Carbunco y los Animales Domésticos de
Compañía
Para aportar tranquilidad y no crear situaciones de alarma innecesaria
se debe tener en cuenta que, hasta el presente, no se han detectado
casos de carbunco en felinos domésticos y son escasísimos
los casos en caninos domésticos en el ámbito mundial.
Al respecto, vale aclarar que no hay referencias en nuestro país
de casos de carbunco en estas dos especies.
A la baja susceptibilidad de perros y gatos a contraer la enfermedad,
se debe agregar que normalmente no suelen estar expuestos a las
fuentes más comunes de contagio, por lo que se informa a
las personas que tengan este tipo de animales que la convivencia
con los mismos no conlleva ningún riesgo.
Otros sitios donde obtener información:
· Http://www.pasteur.fr/pasteur/bioterrorisme.html
· Http://www.cdc.gov/ncidod/dbmd/diseaseinfo/anthrax
· Http://www.bacterio.cict.fr/bacdico/bb/anthracis
· Http://www.cnn.com/2001/HEALTH/conditions/10/16/anthrax
Por el Instituto de Zoonosis "Luis
Pasteur" - Secretaría de Salud - G.C.B.A
Buenos Aires, 24 de Octubre de 2001


Respuestas del INTA frente a la emergencia por inundaciones
Leptospirosis en humanos
[4-jun-03] - La leptospirosis es causada por un organismo microscópico
(bacteria) llamado Leptospira interrogans de la que existen numerosas
variedades capaces de producir infección en diferentes especies
animales entre las que se incluyen bovinos, cerdos, ovinos, equinos
y caninos.
La leptospirosis es una enfermedad caracterizada en los humanos
por fiebre, hemorragias en distintos órganos, anemia hemolítica
e ictericia, esporádicamente signos de encefalitis y en algunos
casos, si no son tratadas, las formas más graves pueden ser
mortales. Sin embargo se observan también casos en los que
las manifestaciones clínicas son leves. Debe sospecharse
de esta enfermedad cuando se observen síntomas respiratorios
parecidos a la gripe, congestión o hemorragias de la mucosa
subconjuntival y dolores musculares. También falta de apetito
y cefalea. Es frecuente observar signos de afección hepática.
La leptospirosis es causada por un organismo microscópico
(bacteria) llamado Leptospira interrogans de la que existen numerosas
variedades capaces de producir infección en diferentes especies
animales entre las que se incluyen bovinos, cerdos, ovinos, equinos
y caninos. En los bovinos a veces el único signo de enfermedad
es el aborto. Esta bacteria se multiplica en los riñones
de animales portadores inaparentes, y se descarga con la orina,
que contamina los charcos y los cursos de agua. Distintas especies
domésticas pueden descargar Leptospira en su orina.La forma
más grave en humanos la produce la L. icteroemorragiae que
es descargada al medio por ratas. En estos charcos, si las condiciones
son adecuadas, pueden persistir desde 12 horas a 30 días.
La persistencia de ve favorecida en aguas levemente alcalinas (pH
7-8). El ser humano puede infectarse principalmente bebiendo aguas
contaminadas o a través del contacto de estas aguas con las
mucosas de las conjuntiva. Probablemente las heridas favorecen la
infección a través de la piel.Para evitar la infección
se debe beber sólo agua potable o potabilizada mediante hervor.
También se debe lavar y desinfectar las heridas después
de tomar contacto con aguas contaminadas. Evitar la ingestión
de aguas de arroyos o canales. El hecho de lavar alimentos con aguas
contaminadas o bañarse y nadar en las mismas, puede ser suficiente
para que las personas se infecten. La principal forma de infectarse
es por vía oral.La Leptospira no resiste la desecación,
y es destruida por el calor. Se puede eliminar mediante hipoclorito
de sodio (lavandina) y con detergentes catiónicos por contacto
directo durante cinco minutos. El uso de soluciones ácidas
o muy alcalinas también destruyen a esta bacteria y pueden
usarse para tratar algunos charcos. Es importante el control de
ratas y otros roedores. Es una enfermedad relacionada principalmente
a cierto tipo de actividades en las que se trabaja con animales
y al consumo de alimentos almacenados en lugares habitados por ratas.
Ante la sospecha de la infección en humanos, debe consultarse
inmediatamente con un Médico Infectólogo o Clínico,
en un Centro de Atención Médica. Diagnosticada en
forma temprana esta enfermedad puede tratarse. Para tomar decisiones
en este tema es importante que consulte a un profesional. El INTA
está trabajando junto a otras instituciones para dar respuestas
en esta situación de emergencia. No dude en comunicarse:
03492-440121. comunicacion@rafaela.inta.gov.arIgnacio Eduardo Echaide
– INTA Rafaela


Síndrome
Urémico Hemolítico
Dr. Sergio García
Médico Pediatra
Zona Pediatrica Staff
¿Qué es el Síndrome
Urémico Hemolítico?
En nuestro país es una enfermedad que puede aparecer a lo
largo de todo el año. La Argentina es el país donde
se diagnostican más número de casos en el mundo. Se
trata de una enfermedad transmitida por alimentos que comienza,
en general, con una diarrea y después termina con una severa
afectación de los riñones y el cerebro.
¿A quiénes afecta?
Generalmente afecta a los niños entre 6 meses y 3 a 4 años
de edad. Es más frecuente en los meses más cálidos
del año, aunque hay casos durante todo el año.
¿Cómo se manifiesta?
¿Cuáles son sus síntomas?
Comienza con una diarrea con moco, sangre o ambos, en niños
previamente sanos. Luego de 3 o 4 días aparece la palidez,
dado que empiezan a bajar los glóbulos rojos lo que los médicos
llamamos Anemia. Los riñones (los filtros de nuestra sangre)
empiezan a fallar en su trabajo para eliminar sustancias tóxicas,
y por eso aumentan en la sangre. En la mitad de los niños
con esta enfermedad, la falla renal es tan importante que los niños
dejan de orinar. Razón por la cual es necesario tratarlos
con diálisis (procedimiento que reemplaza la función
del riñón).
En los casos más graves también pueden afectar otros
órganos, presentando convulsiones, estado de coma, hipertensión
arterial u otras.
Esta enfermedad puede ser muy grave. El niño debe estar internado
y ser tratado por un equipo especialista en Nefrología Infantil.
Pese a su gravedad, manejado por expertos sólo se mueren
2 a 3 niños de cada 100 con esta enfermedad.
¿Qué le puede
pasar a mi hijo si tuvo esta enfermedad?
Debe continuar bajo estricto control del especialista y de su pediatra
de cabecera, ya que la mayoría de los niños afectados
curan definitivamente. El 30 % presentará problemas como
Presión Sanguínea alta, falla de la función
de los riñones (insuficiencia renal crónica).
¿Cuál es la
causa del Síndrome Urémico Hemolítico?
Se trata de una enfermedad transmitida por alimentos contaminados
con una variedad muy tóxica de una bacteria llamada Escherichia
coli.
Ingresa a nuestro cuerpo por comer carne mal cocida, o por otros
alimentos que hayan estado en contacto con la materia fecal de la
vaca, como leche no pasteurizada, verduras y frutas mal lavadas,
aguas contaminadas, etc. Estos alimentos a primera vista pueden
aparentar estar en buen estado. Es muy importante tener cuidado
en saber de donde provienen, cómo han sido conservados y
procesados, observar higiene, el cumplimiento de la cadena de frío
y el grado de cocción.
En esta enfermedad lo más valioso es la Prevención
Recomendaciones del Comité de Nefrología
de la Sociedad Arg. de Pediatría
para la prevención del Síndrome Urémico Hemolítico
Asegurar la correcta cocción
de la carne (la bacteria se destruye a 70º). Esto se consigue
cuando la carne tiene una cocción homogénea (sin partes
rojas).
Tener Especial cuidado con la cocción de la
carne picada, ya que generalmente se cocina bien sólo la
parte superficial y la bacteria no se destruye si no llega la temperatura
adecuada al interior.
Utilizar diferentes cuchillos para cortar la carne
cruda y la cocida para no arrastrar bacterias de una a otra.
Evitar el contacto de las carnes crudas con otros alimentos;
tener en cuenta cómo se disponen dentro de la heladera.
Consumir la leche y sus derivados correctamente pasteurizados
y conservados en la heladera.
No consumir jugos de frutas envasados, que no sean
pasteurizados.
Lavar cuidadosamente frutas y verduras.
Asegurar la correcta higiene de las manos (agua y jabón)
antes de procesar los alimentos.
Lavarse las manos con agua y jabón luego de
ir al baño.
Concurrir a piletas de natación habilitadas
para tal fin.
Se sugiere que los menores de 2 años no ingieran
“Comidas Rápidas”.
Respetar la prohibición de no bañarse
en aguas contaminadas.
Consumir agua potable. Ante la duda, hervirla.
http://www.zonapediatrica.com/patologias/sag/Shu.html
Síndrome Urémico
Hemolítico: Recomendaciones para su prevención
El Síndrome Urémico Hemolítico (SUH) es una
enfermedad endémica en nuestro país.
La incidencia en Argentina es la más alta del mundo; se registran
entre 300 y 350 casos nuevos por año. Predomina en verano.
Afecta a niños pequeños: es más frecuente entre
los 5 y los 30 meses, aunque se ha registrado en niños mayores.
La enfermedad comienza con diarrea mucosa o mucosanguinolenta que
tiñe de color rosado la materia fecal, vómitos, palidez
intensa y disminución de la cantidad de orina durante la
diarrea. Esto último puede ocurrir por deshidratación,
consecuencia de la diarrea, o por la afectación del riñón
debido a la enfermedad.
En cualquier circunstancia debe ser motivo de alarma y debe consultarse
de inmediato con el médico. La enfermedad puede evolucionar
provocando anemia, afectación de la función renal
y, en algunos casos, alteraciones neurológicas.
Son varias las causas, pero la más frecuente (90% de los
casos) es la infección provocada por una bacteria, Escherichia
coli, productora de una toxina denominada Verocitotoxina.
Esta bacteria es sensible al calor (por cocción o pasteurización).
La fuente de contagio principal es la carne vacuna insuficientemente
cocida, la leche no pasteurizada, los productos lácteos manufacturados
con leche no pasteurizada y el agua contaminada. También
puede transmitirse de persona a persona.
Se recomienda:
* Asegurar la correcta cocción de la carne; la bacteria se
destruye a los 70° C. Esto se consigue cuando la carne tiene
una cocción homogénea.
* Tener especial cuidado con la cocción de la carne picada,
ya que generalmente se cocina bien la parte superficial, permaneciendo
la bacteria en el interior. El jugo de la carne picada bien cocida,
debe ser completamente translúcido.
* Se debe asegurar la completa cocción de las hamburguesas
dado que son fuente principal de contaminación en los niños.
* Utilizar distintos utensilios de cocina para cortar la carne cruda
y para trozarla antes de ser ingerida.
* Evitar el contacto de las carnes crudas con otros alimentos.
* Controlar el uso de leche y derivados lácteos correctamente
pasteurizados y conservar la cadena de frío.
* No consumir jugos de fruta no pasteurizados.
* Lavar cuidadosamente verduras y frutas.
* Asegurar la correcta higiene de las manos (deben lavarse con agua
y jabón) antes de preparar los alimentos.
* Lavarse las manos con agua y jabón luego de ir al baño.
* Utilizar natatorios habilitados para tal fin.
* Respetar la prohibición de bañarse en aguas del
Río de la Plata.
* Consumir agua potable; ante la duda, hervirla.
SOCIEDAD ARGENTINA DE PEDIATRIA
http://www.sap.org.ar e-mail:sap@sap.org.ar
Av. Coronel Díaz 1971/75 (1425) - Buenos Aires, Argentina
Telefax.: (54-11) 4821-8612


RABIA : Información
y prevención
La rabia es considerada una zoonosis ( enfermedad
de los animales transmisibles al hombre), cuyo agente causal es
un virus, que tiene la particularidad de ubicarse en células
del tejido nervioso donde ocasiona daños muy importantes.
Existen dos ciclos de rabia en la naturaleza: el ciclo urbano cuyos
transmisores son el perro y en menor medida el gato y el ciclo silvestre
cuyos transmisores son murciélagos, zorrinos, zorros. Otros
animales transmisores son ratas, ratones, conejos, ardillas y liebres.
Síntomas: existen 2 formas de presentación clínica:
- Rabia furiosa.-
- Rabia paralítica o muda.-
- Rabia furiosa: lo más destacado es el cambio de conducta
que se produce : el animal se torna inquieto, agresivo, trata de
morder continuamente (aún a su dueño) y tiene dificultades
para comer y / o beber.
- Rabia paralítica o muda: afecta a equinos y rumiantes.
Los síntomas más destacado son: somnolencia, depresión
y signo de parálisis.
En el ser humano los síntomas son de tipo nervioso y concluye
con parálisis de todos los músculos. El único
camino para evitar que estos síntomas aparezcan es efectuar
el tratamiento antirrábico, en forma inmediata una vez asegurado
el diagnóstico de rabia en el animal.
PREVENCION:
El pilar fundamental de la prevención consiste en la vacunación
anual de perros y gatos.
ANTE UNA MORDEDURA ¿ Cómo actuar?
- La persona mordida debe en primer término lavar la herida
con abundante agua y jabón y debe ser asistido en forma inmediata
por un Médico, quien es el único responsable de decidir
que tratamiento se puede aplicar.
Toda lesión causada por una mordedura y/o arañazo
debe ser denunciada ante la autoridad sanitaria competente más
próxima.
- Todo animal mordedor, que tenga propietario o
que pueda ser capturado, debe ser observado durante 10 días
por un profesional Médico Veterinario, para confirmar la
presencia o ausencia de la enfermedad, aún estando vacunado.
El animal mordedor con propietario deberá ser observado en
su domicilio.
- Si un perro o gato fue mordido por otro animal,
se debe consultar al Médico Veterinario y también
identificar sin demoras al agresor.
Todas las medidas antes mencionadas no tienen por objeto alarmar
a la población sino informar y tratar de prevenir esta importante
zoonosis que se está manifestando en diversas áreas
del país.
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